- Björn Ulvaeus propone que el sistema de gestión colectiva sea aplicado en el entrenamiento de la IA generativa, durante su discurso en la Cumbre Mundial “AI for Good”, organizada por la ONU.
Presidente de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC) y cofundador de ABBA, Björn Ulvaeus, instó a las agencias de las Naciones Unidas y a los gobiernos de todo el mundo a adoptar políticas que garanticen que los creadores reciban una parte de los ingresos generados por la inteligencia artificial por el uso de sus obras para entrenar estos sistemas.
Asimismo, advirtió a los responsables políticos y a las grandes empresas tecnológicas de que la inteligencia artificial no puede considerarse “al servicio del bien” si las personas cuyo trabajo han hecho posibles estas herramientas quedan excluidas de los beneficios que generan.
En su discurso inaugural pronunciado en la Cumbre Mundial “AI for Good” de las Naciones Unidas, celebrada en Ginebra, Björn Ulvaeus cuestionó la premisa de partida del encuentro con una pregunta muy sencilla: ¿Bien para quién?
“Una tecnología contribuye al bien cuando no relega a quienes la han hecho posible con su trabajo; cuando cuenta con su consentimiento; y cuando les permite participar en el valor que genera”, señaló.
Björn Ulvaeus reclamó que las obras creativas utilizadas para entrenar los sistemas de IA generativa estén sujetas a un sistema de licencias, y propuso que una parte de los ingresos procedentes de las suscripciones a los servicios de IA se destine a remunerar a los creadores.
“Nuestras obras se han introducido en el sistema. Por lo tanto, deberíamos cobrar por lo que se ha introducido en el sistema”, declaró. “La infraestructura (para la concesión de licencias) ya existe. El principio ya está consolidado. Lo único que falta es la voluntad política necesaria para exigir esta forma de proceder para todos, y no solo para aquellos que tienen los medios para acudir a los tribunales”, agregó.
El presidente de la CISAC aseguró que la creatividad es la razón de la existencia de la IA, no su enemigo. Por lo mismo, planteó que las decisiones que se están tomando en estos momentos configurarán la economía creativa durante las próximas décadas.
Ulvaeus abogó por que los creadores sean tratados como socios en el desarrollo futuro de la inteligencia artificial. “Merecemos sentarnos a la mesa de negociación. Merecemos recibir una parte de esos frutos”, sentenció.
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